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Cortina, R, y P. Stromquist
(eds.)
Promoviendo la educación de mujeres y niñas
en América Latina,
editorial@editorialpax.com
Esta obra reúne los trabajos de un
grupo de investigadoras preocupadas por el estudio de la situación
educativa de mujeres y niñas en América Latina.
En su conjunto la obra nos muestra las condiciones educativas
de la realidad latinoamericana, a partir de la presencia de
tres actores: los ministerios nacionales de educación
y sus planes de reforma educativa, las organizaciones de la
sociedad civil (ong) que ofrecen educación no formal
a mujeres adultas, y las organizaciones de cooperación
internacional que canalizan la asistencia técnica y
financiera a los gobiernos nacionales. Por lo que el libro
se estructura en tres apartados, atendiendo al análisis
de cada uno de estos actores.
En el primer apartado, con tres ensayos,
nos muestra que durante la década de 1990 los sistemas
educativos iniciaron un proceso de transformación,
ajustándose a las nuevas realidades económicas
internacionales, así como de respuesta a las necesidades
y demandas de la población. Es todavía incipiente
la incorporación de temas de género en las políticas
educativas, y la consideración de las políticas
de equidad de género. Las organizaciones internacionales
tienen un papel relevante en los cambios de las políticas
de países en Latinoamérica que son influidos
por estas organizaciones.
Carmen Colazo escribe sobre Paraguay, señalando
la creación de la Secretaría de la Mujer en
1993, figura importante en la promoción de la equidad
de género y en el impulso al Programa Nacional de Promoción
de la Igualdad de Oportunidades para la Mujer en el Área
Educativa (priome).
Cecilia Lazarte y Martha Lanza, analizan
la situación educativa de la mujer en Bolivia, las
políticas educativas impulsadas desde el Estado, la
experiencia de la incorporación transversal del enfoque
de género en la reforma educativa.
María Clara Di Pierro hace una revisión
histórica de las políticas públicas en
Brasil para la educación de personas adultas. Da a
conocer estadísticas que permiten comparar la situación
educativa de mujeres y hombres, donde se observa una mínima
diferencia, con cierta ventaja para las mujeres, aunque el
analfabetismo entre éstas es elevado. Presenta un diagnóstico
de la situación educativa de las mujeres brasileñas
que se ve agravada por factores de exclusión y diferenciación
social. Como ocurre con las mujeres mayores de 39 años,
pobres que viven en zonas rurales, negras e indígenas.
El segundo apartado con cinco trabajos,
trata acerca de las organizaciones no gubernamentales (ong)
financiadas por países u organizaciones internacionales
y su actuación destacada en la educación que
brindan a mujeres.
Nelly P. Stromquist analiza las actividades
educativas ofrecidas por las ong dirigidas por mujeres. Afirma
que estos grupos han contribuido a concientizar sobre los
temas de género, así como a la organización
y movilización de mujeres, particularmente por medio
de la educación no formal e informal.
Malú Valenzuela y Gómez Gallardo,
presenta la experiencia de una ong feminista en México,
que impulsa un proyecto alternativo para eliminar las desigualdades
de género entre las niñas y los niños
en el sistema de educación pública. El proyecto
es piloto y se promueve en el nivel preescolar; involucra
a personal docente, madres y padres de familia. Los logros
muestran la posibilidad de permanencia de este proyecto como
alternativa educativa.
El capítulo de Jeanine Anderson y
Rosa Mendoza se centra en la relación que existe entre
la academia y activistas para cursos sobre género y
desarrollo. Comparan los programas en dos instituciones de
Perú, analizan tanto las limitaciones como los logros.
Sostienen que es importante una evaluación de los programas
impulsados por organismos internacionales, para su actualización
acorde con las nuevas teorías de género.
Alejandra Valdés Barrientos examina
el surgimiento del li-derazgo de las mujeres como componente
de la cultura política. Describe un programa de entrenamiento
para mujeres que han ocupado puestos de liderazgo en organizaciones
chilenas.
En el capítulo de María Bonino
y Celia Eccher se analiza la contribución de la ong
encabezada por mujeres, conocida como Red de Educación
Popular entre Mujeres de América Latina y el Caribe
(repem). Se analiza la experiencia que se ha obtenido por
medio de la cooperación de redes para trabajar con
los gobiernos nacionales, agencias internacionales y comunidades
locales.
Los cinco los ensayos del ultimo apartado,
tratan la labor de organismos internacionales que promueven
el desarrollo en la región, su contribución
en la discusión sobre la equidad de género y
la importancia de eliminar las desigualdades que existen en
la sociedad, la política y la educación.
Regina Cortina estudia las necesidades globales
para la reforma educativa. La autora sostiene que la inversión
a corto plazo de las agencias internacionales para apoyo de
proyectos específicos no está logrando un apoyo
sostenido. El problema a nivel regional es que sin una inversión
importante del Estado en la capacitación del magisterio,
estos proyectos no tendrán una influencia duradera
en los sistemas educativos.
María Luisa Jáuregui describe
varios cambios en los programas educativos de unesco que han
ido desde soluciones universalistas hacia una visión
enfocada en problemas específicos. También hace
referencia a la cooperación entre organizaciones, diseñada
para enfrentar mejor los problemas educativos de la región.
En otro capítulo Regina Cortina y
Helen Porter analizan la cooperación bilateral durante
la década de 1990 como resultado de los acuerdos de
los países donantes. Comparan las formas cómo
se han llevado a cabo dichos acuerdos.
En el capítulo escrito por Nelly P. Stromquist se analiza
un proyecto destinado a aumentar la permanencia de las niñas
en escuelas de educación básica en el medio
rural de Guatemala.
Fulvia Rosemberg cuestiona la falta de previsión
de los efectos de una política de bajo costo diseñada
para proporcionar educación preescolar a niñas
y niños de familias de escasos recursos. La autora
se apoya en datos estadísticos: por etnia, edad, años
de estudios y situación geográfica. Además,
considerando que el profesorado tiene bajo nivel educativo
la interacción de niñas y niños pobres
con un profesorado pobre crea alarma. Se conjugan clase social,
género y etnia, acrecentando el problema para brindar
educación a la población.
Reseñado por Flor Morales Guzmán
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