Carta del Director
Diez colaboraciones ofrece este número, dedicado al problema
del género y cuya editora invitada es la licenciada Sara
Elena Mendoza Ortega, del Instituto Nacional de Educación
de Adultos (INEA), autora además del artículo introductorio,
dedicado a analizar sociedades más democráticas,
abiertas y plurales, en relación al problema del género,
en el marco de la educación de personas jóvenes
y adultas. El trabajo parte de las conclusiones de la Conferencia
Mundial de Educación para Todos, celebrada en Jomtien,
Tailandia, el año de 1990; de la V Conferencia Internacional
de Educación de las Personas Adultas, de Hamburgo, 1997
(CONFINTEA V) y del Consejo Internacional de Educación
de Personas Adultas, celebrado en Damasco el año de 2000.
En el contexto de la idea contenida en la reunión de Jomtien,
Educación para todos; en la persistencia de la desigualdad
entre mujeres y hombres que reconoce CONFITEA V y cuyo efecto
se deja ver en las grandes cifras de analfabetismo mundial y la
reunión de Damasco 2000 que retoma la meta central establecida
en Dakar ese mismo año, de alcanzar una alfabetización
global en 2015, el texto de Sara Elena Mendoza propone un conjunto
de ideas, enfoques, contenidos y prácticas que establecen
las características que deben estar presentes en la educación
de personas jóvenes y adultas en relación al problema
del género. El trabajo sirve además de contexto
al conjunto de artículos ofrecidos en este número
de Decisio.
La colaboración de Gloria Careaga Pérez, se enfoca
a identificar el concepto de género; entendido como característica
de desigualdad en el ámbito del trabajo, y de inequidad
en el de la educación misma y de la sociedad en general.
A partir de consideraciones en torno al antecedente de las propuestas
y actividades feministas, se concluye que hay mucho por hacer
para superar las profundas diferencias de género vigentes
en la sociedad actual.
Silvia Calcagno, de la CEPAL, nos ofrece un trabajo verdaderamente
interesante sobre un proyecto implantado desde hace tiempo en
la región, referente a la Bi-Alfabetización, en
relación particularmente con el tema del género.
El principio que ha sustentado este trabajo es de un gran valor
y ha permitido avances y logros significativos, consiste en afirmar
que personas adultas bilingües insertas en un medio intercultural,
logran graficar y, descifrar esa graficación en sus dos
lenguas, de modo que ambas tienen igual valor, así como
también los hombres y las mujeres, haciendo posible la
equidad de género. Este proyecto merecerá su difusión
y consecuente aplicación en otros países con población
indígena.
Dos colaboraciones enfocan su análisis desde la posición
del varón; el de María Lucero Jiménez Guzmán,
del Centro Regional de Investigaciones Multidiciplinarias de la
unam, y el de Francisco Cervantes Islas, del Colectivo de Hombres
por Relaciones Igualitarias (CORIAC), de México. La primera
propone dar la voz a los varones para superar la tradicional perspectiva
de que la desigualdad sólo se ejerce contra el género
femenino, y la segunda se enfoca a la paternidad como objeto de
estudio de la educación. Otros dos trabajos se aplican
al problema del género en los jóvenes , el primero
en el ámbito de las escuelas secundarias y el segundo sobre
los embarazos tempranos. Otro par de trabajos propone la reflexión
sobre adultos y género: uno de Rosa María González,
de la UPN (D.F.), sobre la formación magisterial y el problema
del género, planteamiento que propone la necesidad de optar
por el cuestionamiento en vez de aceptar las certezas, generadoras
de inmovilidad; el otro, de Blanca Fernández Montenegro,
del Centro de la Mujer Peruana "Flora Tristán",
sobre el entrenamiento de lideresas rurales para conducir su acceso
a recursos productivos y económicos, experiencia que tiene
en el Perú más de doce años.
Finalmente, el texto de Alberto Becerril Montekio, de Comunicación
Alternativa, México, plantea la necesidad de acercar a
la población masculina al problema de la salud reproductiva,
puesto que la idea de que la reproducción es solamente
asunto de la mujer, todavía se mantiene en muchas organizaciones
civiles y gubernamentales.
El tema no se agota, pero su tratamiento muestra claramente la
necesidad de profundizar en él, de ampliar la diversidad
de los puntos de vista y aspectos que son necesarios considerar
cuando se estudia y pretende resolver el viejo problema de la
inequidad y desigualdad, establecidas desde siempre entre mujeres
y hombres.
Alfonso Rangel Guerra
Director General del crefal