
Lectores y editores celebramos el cuarto
aniversario de Decisio
con este número que da cuenta de un amplísimo
campo de estudio, de experimentación, de gozo y de
desarrollo personal, profesional y colectivo: el arte y
la educación de los adultos.
Con frecuencia la relación entre
arte y educación ha sido reducida al ámbito
de una malentendida educación artística: la
adquisición de algunas destrezas para el canto o
el dibujo; sin embargo, como se podrá apreciar en
las páginas de la revista, el arte tiene una gran
significación en la educación, desde el desarrollo
de la creatividad y la sensibilidad en general hasta la
terapia artística.
En los diez artículos que conforman
este número se afirma, desde diversos enfoques, que
la experiencia artística no es inocua, es decir,
que tanto quien la contempla como quien la produce pone
en juego su inteligencia, su historia, su emotividad, su
realidad interior, sus anhelos e ideales. Es por ello que
tanto la apreciación estética de la obra de
arte como la expresión artística, concentran
un enorme potencial transformador de todas las dimensiones
de la persona.
El artículo introductorio de JM
Gutiérrez Vázquez, editor invitado para este
número, es un trabajo provocador que no se preocupa
por las definiciones sino por reflexionar acerca del arte
y la experiencia estética y artística como
vehículos de comunicación y de aprendizaje.
Es desde esta mirada que se afirma que el arte, al interpretar
y recrear la realidad, convierte a autores y receptores
en coautores de la obra, proceso en el cual ambos aprenden,
es decir, cambian y crecen.
Los artículos de María Visitación
Martínez, Gloria Miranda, Ana María Costantini,
Martha Elena Barrios, Pedro Dávalos Cotonieto y Ma.
de los Ángeles Varea ofrecen al lector una amplia
gama de posibilidades para el trabajo concreto y refieren
cinco experiencias de aplicación del arte en educación
de adultos: la recreación de obras del siglo XII
y del Modernismo en Cataluña, la recuperación
del arte ancestral MINKA con propósitos
de educación para el desarrollo local con población
andina en Perú, una experiencia de arteterapia en
Italia y, en México, la aplicación del teatro
en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos,
la recuperación de una técnica antigua para
la elaboración de esculturas y, con ella, el desarrollo
comunitario, así como la utilización del dibujo
y la historieta en un ejercicio de diagnóstico participativo.
La mirada desde la práctica que
ofrecen estos cinco artículos se complementa con
los aportes más teóricos de Mael Arenas y
Alejandro Reisin, en los que el lector podrá encontrar
valiosas reflexiones acerca de la creatividad, la sensibilidad
y la vivencia artística.
La diversidad de visiones y experiencias
que hemos tenido la oportunidad de reunir en esta edición
no deja dudas respecto de la necesidad de redimensionar
las posibilidades del arte en la educación tomada
en su sentido más amplio.
Cecilia Fernández Zayas