Formación de profesores
de enseñanza media en modalidad semipresencial: la
experiencia de Uruguay
Alicia
Buquet
ADMINISTRACIÓN
NACIONAL
DE EDUCACIÓN
PÚBLICA
/ MONTEVIDEO,
URUGUAY
abuquet@anep.edu.uy

Introducción
El Uruguay abarca un área de aproximadamente
177 mil kilómetros cuadrados y está dividido
políticamente en diecinueve departamentos. Su población,
mayormente caucásica de origen europeo, es de un
poco más de tres millones de habitantes (con una
tasa de crecimiento anual del 0,6%), de la cual el 45% vive
en la ciudad de Montevideo, la capital del país.
En el ámbito educativo Uruguay alcanza
un índice de alfabetización del 97% y la educación
pública aún mantiene, en el presente, la impronta
que le impuso la reforma vareliana (gestada por José
Pedro Varela) en la segunda mitad del siglo XIX,
y expresada a través de cuatro principios rectores
que, en nuestro país, son la base de la educación
pública: universalidad, obligatoriedad, gratuidad
y laicidad.
Estos principios alcanzan también
el nivel de educación terciario, que comprende tanto
la formación de maestros y profesores, a cargo de
la Administración Nacional de Educación Pública
(ANEP), como las carreras profesionales
de la Universidad de la República.
A diferencia de la formación de
maestros de educación primaria, que se inició
en el año 1827, la formación de docentes para
la enseñanza media se institucionalizó recién
en el año 1949 con la fundación del Instituto
de Profesores “Artigas” (IPA),
en la ciudad de Montevideo.
Dos décadas después la formación
de profesores también podía realizarse en
los Institutos de Formación Docente del interior
del país, con un régimen de estudios semi-libre.
En ellos, los aspirantes compartían las asignaturas
correspondientes a las Ciencias de la Educación con
los futuros maestros, pero rendían en forma libre
los exámenes de las asignaturas específicas
de la especialidad elegida en el Instituto de Profesores
“Artigas”.
Esta modalidad, en los hechos, proporcionó
muy pocos egresados debido tanto a las dificultades de los
estudiantes para preparar los exámenes de las asignaturas
de la Especialidad con muy pocos apoyos institucionales,
como por la continuidad de una política educativa
que no exige título específico para ejercer
la docencia en enseñanza media.
Buscando atender la formación de
docentes destinados a los Centros Educativos de Enseñanza
Media del interior del país y mejorar así
el porcentaje de docentes titulados, en el año 1997
se crearon seis Centros Regionales de Profesores (CERP)
con un régimen de estudios concentrado en tres años,
que exige dedicación total por parte de los aspirantes.
Para ello se desarrolló un sistema de becas que contempla
tanto su alojamiento como su alimentación y transporte.
Si bien con su creación se logró
incrementar el número de egresados por región,
muchos aspirantes, por sus condiciones personales, laborales
o familiares aún se encuentran impedidos de acceder
a estudios de profesorado.